Bajo de mi coche que se ha quedado sin batería en dos ocasiones este día, saco las cosas de mi cajuela y me dirijo hacia la reja metálica color ocre que me recibe al llegar a casa. Entro, miro las paredes color beige y percibo de inmediato el olor de pan tostado con mantequilla proveniente de la cocina logro mirar la sartén colocada sobre la estufa donde seguramente mi hermano tostó el pan y le huntó mantequilla, no debió haber sido hace mucho tiempo ya que aún siento el ambiente cálido en la habitación. Inocentemente abro el refrigerador esperando encontrar algo que mitigue mi hambre o la ansiedad de comer que para el caso es lo mismo, me decepciono cierro el refrigerador y subo la escalera que lleva a las habitaciones, es inevitable pensar que pronto terminara mi estancia en esta casa, es lo que siempre he querido y la manera en como me gustaría vivir, hoy tengo el status, mañana estoy destinada a perderlo de nuevo.
Me siento en mi cama y dejo a un lado mis cosas, decido asear mi rostro cubierto de maquillaje perfecto aún, y lavarme los dientes, me percato de que ha pasado una hora y no he tomado el medicamento para la inflamación de garganta y no me importa, lo tomare al terminar.
Regreso a mi habitación y me siento de nuevo en la cama, cierro mis ojos mientras un par de tosidos se escapan de mi garganta.
Mientras hoy me encontraba en la oficina me di cuenta de las señales que busco todos los días, por un momento pensé que si Dios no ve movimiento de nuestra parte apretará más la cuerda hasta hacernos reaccionar, le temo, es importante estar bien con Dios, dijera Sabines es un poco jugueton, no se enoja pero de repente, sólo de repente se le pasa la mano, y eso me da miedo.
Tenía en cola cinco reportajes, teasser, dos secciones y una entrevista por editar, todo el material se me había entregado en forma más no en tiempo, a las 6 de la tarde había comenzado a trabajar, afortunadamente soy rápida haciéndolo y decidí resolver una a una las ediciones, cada reportaje con su debido y medido sentimiento; todos son diferentes, todos expresan algo diferente, desde algo muy serio hasta algo profundamente inspirador, y así en tiempo y forma terminé.
Pienso que así son los problemas que me aquejan ahora, pero con su respectiva proporción, habré de resolver una a una mis deudas; debo, quiero y merezco ser libre y feliz. Me parece que estoy a punto de entrar a un túnel, como a una especie de etapa en la que algo va a cambiar en mi vida, en mi forma de ver las cosas, y creceré. Mi limitante es que muchas veces el mal humor me invade, y quiero querer atravesar ese túnel con la actitud necesaria para disfrutarlo, realmente quiero disfrutar el paso, no obstante hoy me siento abatida.
Si alguien me preguntara hoy a que le temo justo ahora es a la muerte, no quiero morir hoy, ni mañana, ni pasado, ni el año que viene, ni el que sigue, aún me faltan muchas cosas por hacer, muchas cosas por vivir, ansío mi soledad absoluta, llegar a mi casa y descansar con mi inseparable taza de infusión (según mi hermano chef no es té, es infusión) de limón en mi taza preferida de Starbucks rosa, leer un rato o ver una película para finalizar mi día, ponerme mi pijama que será lo más cómoda que se pueda y acostarme a dormir para levantarme con todas las energías puestas para la aventura siguiente; hasta que un día sea sábado y salga a tomar fotos después de desayunar en un restaurante con colores verdes, jazmines y ocres mezclados con rojos, donde desayunaré chilaquiles con café mientras la luz de las diez de la mañana baña mi rostro y mi espalda, veo llegar a mi madre, se sienta y platicamos, yo me retiro a buscar después aquella luz perfecta para iluminar mis fotografías las cuales tomaré con mi cámara inseparable y profesional que quiero tener en mis manos.
Ese sueño me da paz, mucha paz quiero vivirlo, creo que ya es hora de que vaya haciéndome de espacio, necesito trabajar más, necesito ganar más dinero, necesito hacerlo por mí; dicen que no eres responsable tú de las acciones de los demás, eres únicamente responsable de tus actos y de tus emociones, y que por ende para resolver las cosas debes hacer algo por ti, lo que mejor te haga sentir, así que debo moverme.
Hoy realmente fue un día de esos que no debe recordarse más, únicamente recordare este post para poder tomar fuerzas y seguir adelante.
Hoy necesité mi espacio y lo pedí, espero no haber ofendido a nadie, no quiero que además de tener mala salud, poco dinero, un carro que amenaza con enfermar, una familia disfuncional entre otras cosas pierda personas importantes para mi.
Comienza a darme frío, me cambio y me recuesto a dormir. Mañana será otro día, espero la caricia de aquel que despierta con el suave resplandor del Sol.
Comentarios
Tampoco estoy lista para diciembre y son embargo ansio con todas mis fuerzas de que ya llegue. Dios está apretando con fuerzas, derepente me falta el aire... Tengo antojo de esa infusión de la que hablas.
Necesito moverme también lo sé. Como igual sé que mañana de nuevo saldrá el sol. Todo tiene que mejorar, para ti, para mí, ¿verdad que sí?
No sé cómo le haces pero escribes tal cuál lo que vengo pensando...