Ir al contenido principal

Y de repente sentí soledad en mi alma


Hay mil y un cosas en la vida que deseo contar, tuve un excelente fin de semana con mi familia y con mis amigos, he vuelto a tomar fotos de esa realidad tan propia y he superado mi gripa una vez más; me he sentido en armonía con el mundo y con el universo entero que conspira a mi favor una y otra vez, dándome regalos como el sol, la luna, las estrellas, una noche, tu sonrisa, un poste feliz, mariscos, mi cocina, mi sonrisa, mi casa, mi trabajo, mi coche, obviamente (y el orden de mención no es el de importancia) mis padres, mi hermano y mis fabulosos amigos; ratos de inocencia, de diversión, de pasión por la vida, de respirar el aire que llena nuestros pulmones y mil cosas más...

Y a pesar de eso, a pesar de que tengo todo, de que estas a mi lado (físicamente) hoy siento soledad en mi alma, siento que algo me falta, que algo se ha roto o que simplemente ha desaparecido del lugar especial en donde estaba... Hoy te extraño sin extrañarte (es bizarro y no es imposible) se que estás pero no se ya si debo seguir esperando que estés.
De repente me siento como si hubieras muerto, como si esa barrera que es inevitable apareciera entre nosotros, te veo desde afuera de la vitrina y trato entrar y no puedo. Te has alejado y a mi... a mí... a mí me has empujado lejos de ti.

¿Dónde estás? No te encuentro, simplemente te miro en otros ojos, que no son los tuyos, parciera que tienes una carcaza que te impide regresar hacia mí.
De repente me haces falta, de repente te extraño, de repente tengo ganas de que me tengas ganas, que superes tu pesimismo, tus miedos, tu orgullo y hasta que tires esa concha que no te sirve de nada.

Y de repente me sentí solita... solita en el alma...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Persianas

Me he ausentado, pero no he olvidado de escribir, los post acontinuación. Gracias por continuar en este lugar queridos lectores. Post escrito  el 4 de febrero de 2012 Una imagen conocida me llevó a este post. Persianas. Si, tal como leen persianas. Recuerdo que hace unos tres años cuando vivía en Villahermosa nuestra casa estaba en las afueras de la ciudad, la ranchería Ixtacomitán segunda sección; mi mamá la eligió por la paz que se respiraba en esa zona alejada del tránsito pesado del diario, los ruidos de coches e incluso la poca inseguridad que había entonces en la ciudad. Los fines de semana, que era cuando podía despertarme tarde, el Sol entraba por mi ventana a través de las persianas blancas, y ese es el recuerdo que ha traído a mi mente esa imagen, podía estar despierta desde temprano pero optaba por salir de la cama dos horas después o a veces tres. Miraba y miraba las persianas que se movían por la ligera corriente de aire que entraba por la venta...

"Correr es una moraleja de la vida"

H oy lei esta frase en el Instagram de uno de mis compañeros de trabajo y me pareció tan real. No les contaré la historia de cómo comencé a correr, sólo les diré que lo hago hoy en día a pesar de que hace unos años no corría ni a la esquina de mi casa. Me he llevado grandes sorpresas desde que corro, me he hecho mejor persona, con hábitos saludables como a todo aleta, sin embargo va más allá, es más profundo el cambio. Entreno casi todos los días desde que me propuse correr un maratón, sin embargo este año lo estoy trabajando diferente por las multiples lesiones a las que me he enfrentado, y aquí viene el teje y maneje de este asunto, comenzando por el hecho de la determinación que he adquirido para correr ese maratón, hay que levantarse temprano, debo entrenar en la mañana ya que hace mucho calor mas tarde, debo todos los días vencer al sueño, no, aquí no hay 5 minutitos más, debemos salir a tiempo para llegar a tiempo, recuerden que vivo en la Ciudad de México y aquí el ca...

Buena cara...

Pasar por rachas de "mala suerte" es muy común a lo largo de nuestra vida, sin embargo hay veces que de racha en rachita esto se vuelve un martirio. Ciertamente a veces una requiere de un cambio, una pequeña re invención para la cual en este momento no tengo mucha fuerza, sin embargo hay una sola cosa que tengo y que es lo que hace que todo valga la pena: vida. No me gusta mi corte de cabello, estoy lesionada aún y no puedo correr (que en este momento me vendría bastante bien para sobrellevar esta situación), aún tengo deudas en mi tarjeta de crédito, vivo con mi mamá de nuevo (lo cual es bueno pero me hace sentir que di un paso atrás), y finalmente mi coche está muy descompuesto (debo mencionar que ahora vivo muy lejos), el tiempo ya no me alcanza, vivo en este ciclo y en esta rutina que debo de cambiar y que no encuentro como.  Me aterra la idea de cambiarme de trabajo, no sé qué más podría hacer, quizá también estoy enfrentando la terrible situación de que esto ya no me ap...