Muchos me han preguntado que ha sido de mi vida en estos meses, no, no he muerto ni mucho menos he enfermado.
Mi vida ha cambiado radicalmente, he regresado a vivir al DF y uno de mis muchos sueños de la lista se ha cumplido; no miento no ha sido de color rosa como lo había imaginado, sobretodo por la burocracia del país que bien me ha tenido dando vueltas y vueltas a las secretarías correspondientes, pero cada vez veo más cerca el final del túnel en el que me encontraba estancada.
He conocido nuevas personas y he aprendido lo maravilloso que es volver a la tierra que te vio nacer, no creía realmente eso de "la tierra llama" pero me ha recibido bien en la mía, de repente ha dejado de ser tan insegura, tan todo lo que las noticias nos pintan, sin embargo y como en todo hay que andar con cuidado.
No he traído mi coche gracias a la burocracia, sin embargo me ha servido para disfrutar y valorar el Dannymóvil, he conocido muchas cosas y debo decir que mi sentido de orientación ha tenido que despertar, ya me pierdo menos (hoy quien se perdió fue el taxista y afortunadamente supe como salir).
Y si, hablando de ellos, había olvidado que esta es la ciudad donde los taxistas hablan hasta por los codos, los primeros días escuchaba fascinada sus historias, sin embargo me di cuenta que cuando estoy en el carro es tiempo perdido para hablar con mis amigas o mi novio o mi madre, así que aprovecho los trayectos para ponernos al tanto, quizá con el manos libres pueda seguir haciéndolo una vez que mi vehículo sea chilango.
Me gusta, mi vida cambia y yo con ella, yo solamente fluyo.
Comentarios