Me sorprende el paso del tiempo, hace un rato estaba checando unos tapes en la oficina, descubrí un comercial que grabé hace un año con dos personas que estimo mucho mucho.
En ese entonces salimos sin conocernos, eramos tres compañeros de trabajo con su vida, sus historias guardadas, con problemas que a ninguno de los tres nos importaban.
Recuerdo que esa tarde no habíamos comido, para variar fuimos a grabar al restaurante más rico de mariscos "La Jangada" todo es buffete, esta delicioso, parecíamos perros afuera de carnicería lo peor era que estábamos haciendo tomas a los platillos, no prepararon como 3 además de los del buffette, me dieron casi la estocada final cuando abrimos los recipientes que contenían las cremas, un olor delicioso y además mi camarógrafo es tan detallista y perfeccionista que quería que el humo que despedía el platillo debido a lo caliente saliera bien encuadrado en su toma, entonces hay nos tenías al el a mi y a nuestro colado acompañante que servía como modelo sirviendo la crema de langosta una, otra y otra vez... y a nosotros saboreando una y otra vez con la mirada la dichosa sopa, pensamos que nos las regalarían por haber usado esa comida, pero no, lo único que nos ofrecieron fue una triste coca cola.
Sin embargo esa fue la primera vez en mucho tiempo que me divertí produciendo un spot, una sensación nueva me unía a mis dos compañeros, como si ya les conociera sin realmente conocerlos, hoy decifro ese sentimiento ya que a partir de ese día dejé los prejuicios y hoy uno es un buen amigo y el otro... caray... pues es mi alma gemela, mi pareja y mi mejor amigo.
Comentarios