Esta es la historia del desconocido que se acercó a una desconocida; ella, una pieza más de la industria y el, la industria personificada.
Resulta ser que la desconocida realizaba sus tareas cotidianas, almacenar papeles, guardar material en su lugar, escuchar música y de vez en cuando a la vez comer, soñando tantas veces con el amor de ensueño, quien abría la puerta de su modesta oficina y la tomaba con pasión después de únicamente preguntar su nombre.
La desconocida no era fea, en absoluto, definitivamente podría ser una estrella de televisión y además era muy joven, sin embargo era de un personalidad más pasiva, no le gustaba la farándula, era soltera desde hacía ya un tiempo, había amado como no, pero se desanimó cuando su querido se fue a explorar al mundo y con el pretexto de su carácter pasivo sin más terminó la relación con la desconocida.
Esa mañana en particular había tenido mucho trabajo sin que tuviera tiempo si quiera de comer, para variar caía cada vez más un archivo nuevo que calificar, como todos los días veía pasar a los altos ejecutivos, bien vestidos, con una personalidad extremadamente imponente y se decía como cada día "Algún día estaré allá afuera, quiero uno de esos trajeados como marido" y volvió a trabajar.
Eran las 5 de la tarde, tenía que llevar los archivos a su lugar final, entonces cargó con todo y abrió la puerta de su oficina cuando de repente un desconocido irrumpió en su camino y la sorprendió -¿Eres tu ?-.
Tanto archivo solamente le permitió decir "Si" entonces sintió en sus manos otras que tocaban las suyas, con una energía que le transmitieron con una sola pregunta, entonces las otras manos tomaron su carga pesada y entonces pudo ver a su desconocido, bien trajeado y con un carisma de película.
- ¿Tienes tiempo?- preguntó el desconocido.
-Claro -dijo ella- ¿en que puedo ayudarte?
- Necesito unas copias me dijo el licenciado que podía venir contigo.
- Si, claro en seguida, ¿de que documentos?
- Los reportes de marzo, por favor.
La desconocida sentía que su corazón se salía pero contuvo la respiración, se movilizó lo más veloz que pudo para conseguir los documentos y sacarles copia, sacó su polvo traslúcido y el labial que llevaba, notó que sus cabellos estaban algo desaliñados así que los acomodó con un poco de agua y una vez lista espero un poco para no verse arreglada de manera incidental.
De lejos lo vió con sus tremendos ojos miel y sus pestañas largas, se acercó.
-Aquí tiene- dijo indiferente pero coqueta.
- Mil gracias, hasta luego - dijo el desconocido y se dió la vuelta.
"¿Eso era todo?" pensó la desconocida.
Decepcionada regresó a su lugar y siguió archivando sus documentos, cuando su puerta se abrió de repente.
- ¿Tendrás una tarjeta de casualidad? -dijo el desconocido esperando una buena reacción por tutearla de esa manera.
"¡Cómo rayos no tengo una tarjeta!, ¡Maldita sea, soy solo una secretaria, cómo espero ahora tener una tarjeta!" - pensó ella.
-No, no tengo, ¿necesitaba algo?
"Un café contigo" - pensó de inmediato el desconocido.
-Necesito las copias de los reportes de julio pero aún no tengo fecha para regresar por el y quisiera estar en contacto con usted para saber cuando podría tenerlos.
-Los tendré lo antes posible- respondió ella -"Dale tus datos" se decía a sí misma.
"Dale tus datos" Pensaba él.
-Te dejo mis teléfonos y mi dirección electrónica, por favor en cuanto los tengas hazmelo saber por favor.
El le extendió una de sus tarjetas y ella la recibió, el desconocido regaló a la desconocida una sonrisa y salió de su oficina.
Ella volvió a sus actividades normales al sentarse en su escritorio sonó su teléfono y lo respondió.
-¿Si diga?
- Necesito que venga a mi oficina- respondía su jefe inmediato.
-Claro
Después de salir de su cubículo cruzo dos puertas para llegar a la oficina de su gerente.
-Hola, sientese por favor- dijo el gerente con una voz lúgubre, ella se sentó. - Usted mejor que nadie sabe la situación en la que se encuentra la empresa, y pues la verdad estamos entrando a una etapa crítica, como ha visto en estos meses, ejecutivos del alto mando has estado visitando nuestra empresa, hoy terminaron de revisar el último punto de las propuestas que hemos ofrecido para mejorar.
Esto no iba bien para la desconocida, el jefe normalmente no daba explicaciones de sus movimientos a pesar de que ella era de su gran confianza.
-Entre esas propuestas acaban de autorizar un recorte de personal comenzando por los puestos de archivo, lo siento mucho.
Comentarios